Conoce Sestao

Conoce Sestao

 

No es una tarea fácil definir cómo o cuándo se inició el poblamiento y origen del pueblo de Sestao como tal, pero al igual que otros lugares de la Región, se puede afirmar que sus primeros habitantes formaron parte de aquel pueblo vasco que los romanos denominaron autrigones y que a partir de esa época su evolución se puede considerar la misma que nos cuenta la Historia al referirse a Euskal Herria.

Basándonos en estas historias antiguas, tomadas de libros de la época, cuentan que hacia el año 880 desembarcaron en el norte de España varias tribus de godos que se extendieron por las costas de Bizkaia y Santander, enfrentándose en diversas ocasiones con los habitantes del entorno, que defendían con verdadera fiereza lo que consideraban su patrimonio. Uno de esos múltiples encuentros bélicos tuvo lugar en un pequeño altozano llamado Sesto, "cabo Portugalete", muriendo en la gran batalla que se libró, el jefe de los atacantes godos llamado Conde Falcón, siendo enterrado en el lugar señero en el que se realizó la lucha. Su esposa, para perpetuar su memoria y el lugar, para ella del nefasto suceso, mandó edificar en aquel sitio una pequeña iglesia bajo la advocación de Santa María de la Anunciación.

Cuando ella falleció, fue enterrada en el mismo lugar, junto a su esposo, donde dicen que durante años existió una piedra angular en dicha iglesia en la que rezaba la siguiente inscripción:

"Aquí yace el Conde Falcón y la Princesa Godina, su mujer."

Y éste parece ser el origen de la primera iglesia, en el mismo lugar en que hoy se encuentra nuestra Parroquia de Santa María de la Anunciación.

Muchas han tenido que ser las vicisitudes por las que ha pasado dicho templo y también, múltiples las modificaciones y ampliaciones que ha sufrido desde aquella lejana época hasta nuestros días. Pasando por las luchas de Banderizos, las guerras posteriores, la de la Independencia y las Carlistas, en las que por su privilegiada situación, siempre fue reducto fortificado y tras las cuales debía ser reparada y reforzada, hasta el último incendio que la destruyó el 26 de octubre de 1917, y su reconstrucción tal y como hoy la conocemos, en 1921. Además de la Iglesia, convertida en Parroquia en el año 1620, existieron antiguamente cuatro Ermitas en Sestao de las que hoy solamente queda el recuerdo.

Una fue la de San Pedro, del siglo XIV, situada en la campa del mismo nombre y que desapareció a principios del siglo XX. La de San Nicolás, que dio nombre a la Punta, fue construida poco después que la anterior y derribada hacia 1840, con el Convento de las Carmelitas del Desierto. La Ermita de la Piedad, fue levantada a finales del siglo XV y desaparecida al instalarse los talleres de la empresa General Eléctrica pues estaba situada en el barrio de Salcedillo, hoy jurisdicción del Valle de Trápaga. Y por último, la más sencilla y desconocida de todas ellas, la ermita de Nuestra Señora de la Concepción, que levantaba su pequeña estructura en la parte alta del pueblo o Kueto.

Posteriormente, se han edificado otras iglesias en el pueblo. Así, en el año 1890 fue levantada la capilla y el asilo de Rebonza. En 1897 se instaló una iglesia de grácil y exótica figura arquitectónica en el lugar en que estuviera ubicado el convento de los Carmelitas del Desierto desde 1719 hasta 1875, en cuyo recuerdo se instaló bajo la advocación de Nuestra Señora del Carmen, y que en aras de una expansión industrial fue demolida por la dinamita un día de septiembre de 1974. Tanto la ermita de San Pedro como la de San Nicolás y ésta última del Carmen, nos dan una idea de la tradición y vocación marinera de aquellos vecinos que habitaban el concejo de Sestao. En el año 1902 se da por terminada la capilla del Patronato de San Vicente Paúl, en la calle de Txabarri, y en 1952 la empresa Altos Hornos de Vizcaya construye la capilla y colegio de Nuestra Señora de Begoña en la Gran Vía. Posteriormente y bajo la advocación de San Miguel Arcángel se instalaría una nueva capilla en los bajos de la Venta del Gallo.

Es de destacar la simbólica y robusta estructura de la casa-torre de Sestao, que dominando el concejo desde lo que hoy es la plaza del Kasko, nos recuerda con su recia figura las turbulentas épocas de las luchas de banderizos, que asolaron el país con sus cruentas y en ocasiones fraternales batallas, hasta finales del siglo XV.

Esta casa-torre fue construida hacia el año 1370 por Juan López de Salazar, emparentado con los Salazar de Muñatones y Portugalete, y casado con María de Sexto, hacendada viuda del Concejo. Era una maciza pero airosa construcción de piedra de sillería, cuya base cuadrada tenía unos 14 metros de lado y una altura de unos 16 metros, perfectamente bien conservada su estructura.

Era una verdadera joya arquitectónica, única en su especie, y que al ser modificada en el siglo XVI, añadiéndole los cuatro cubos y su artística crestería gótica y abertura de nuevas ventanas con adornos platerescos, embellecieron en gran manera su conjunto artístico, aunque para nosotros perdiera algo de la personalidad y bizarría de su época.

Lamentablemente, los regidores de Sestao consideraron necesario hacer desaparecer tan recia casa-torre y lo que los siglos de avatares no pudieron destruir, fue demolido en pocos días, desapareciendo para siempre su figura en septiembre de 1931.

Este Sestao que hoy conocemos, en otro tiempo un pequeño lugar del Valle de Somorrostro, al separarse sus concejos en dos bloques en el año 1740, quedó integrado en uno de los que compone el de los Tres Concejos, hasta que, a petición de los vecinos a la reina Isabel II, se convierte en una Comunidad totalmente independiente en el año 1848, a pesar de que esta independencia territorial como concejo comenzara el año 1805.

Su primera casa consistorial se construye en el año 1823 junto a la plaza del Conde de Valmaseda. El actual edificio del Ayuntamiento se construye en el año 1880, sufriendo posteriores modificaciones su inicial estructura tras ser utilizado como escuela: en 1898 se construye el balcón; en el año 1906 se levanta un segundo piso y en 1914 se realiza una nueva reparación general, instalando las verjas que hacen el cierre de su planta inferior, sufriendo posteriormente mejoras y modificaciones de acuerdo con las necesidades de cada tiempo.

Después de más de 100 años de vida, fue necesario proceder a su ampliación por no albergar suficiente capacidad para el desarrollo de sus múltiples funciones, pero en su interior se conserva toda la tradición histórica más reciente del concejo de Sestao. Dicha ampliación se concretó en el acondicionamiento de un edificio sito en la calle Alameda de Las Llanas, denominado Edificio Castaños, donde se han ubicado diversos servicios administrativos del Ayuntamiento.